Brecha de género en tecnología e innovación
En el diccionario de la Real Academia Española la palabra << Tecnología>> se define como el <<conjunto de teorías y de técnicas que permiten el aprovechamiento práctico del conocimiento científico>>, también como el <<conjunto de los instrumentos y procedimientos industriales de un determinado sector o producto>>. Por su parte la innovación es la <<creación o modificación de un producto, y su introducción en un mercado>>.
Ambos van de la mano en un mundo tan globalizado, que se encuentra en constante cambio, cuyo eje principal es la eficiencia, la eficacia, donde se busca constantemente romper paradigmas y producir renovaciones radicales que tengan un impacto redituable, por ejemplo, en la operación organizacional. De ahí que autores como Escorsa y Valls, (2021) mencionen que estas áreas cobran importancia en la competitividad empresarial, como la gestión, la dirección de la tecnología y la innovación en la empresa.
De acuerdo con Statista, (2024) la distribución porcentual de la población económicamente activa en México en el tercer trimestre de 2023 es equivalente al 40.6% mujeres y 59.4% en hombres. Lo que sugiere que el campo económicamente activo sigue dominado por el género masculino. Si bien han habido avances significativos en la equidad de género a nivel laboral, aún resta analizar un sinfín de variables en el mundo empresarial para poder observar especificamente específicamente el campo de la innovación y la tecnología.
Figura 1. Distribución Porcentual de la población económicamente activa en México en el tercer trimestre de 2023, por género.
Fuente: Elaboración propia, basada en las estadísticas de Statista, (2024)
Este es un tema relevante, ya que autores como Veiga, (2001) citan a Schumpeter como el primero en identificar a la innovación como el motor del cambio económico, es decir, como fundamento del desarrollo. Desde una perspectiva personal como tecnóloga en el campo empresarial, añadiría que también es un motor de mejora en esos cambios, ya que tanto la innovación como la tecnología muchas veces convergen en los mismos objetivos. Uno de ellos es aumentar los recursos financieros de la empresa, donde, por un lado, la tecnología puede usarse para administrar la información, mientras que, por el otro, en la innovación se van analizando patrones de datos en donde surgen nuevos modelos de administración de información (en este caso financiero).
Esto puede aplicarse en diversas áreas empresariales, una de ellas es la de Recursos Humanos, para analizar si el género está siendo un factor de desigualdad o no. No basta con hacer un análisis puramente estadístico numerológico, es necesario incluir otros factores como son oportunidades laborales basadas en aptitudes, experiencia y conocimientos por mencionar algunos. Aquí surge una gran áreas de oportunidad en la investigación.
Finalmente, autores como Azcurra y Rial, (2023) han referido que <<las mujeres ocupan en menor proporción los espacios de trabajo científico y tecnológico que involucran mayor jerarquía, aún cuando poseen antecedentes científico-académicos>>. Personalmente, puedo confirmar que en mi campo laboral he visto más colegas masculinos, pero no considero que se me hayan cerrado puertas por ser mujer, por el contrario, he observado que tengo oportunidades en lugares de mayor jerarquía que dependen estrictamente en mis certificaciones profesionales. Cabe mencionar que, a lo largo de mi trayectoria profesional, me he encontrado con varios colegas que han ocupado cargos importantes siendo madres.
Aún cuando me consta que muchas de las empresas han mostrado apoyos a madres añadiendo guarderías o departamentos de lactancia materna, algunas otras han hecho más accesible la posibilidad de trabajar en casa por objetivos y otras -quizá las menos- han permitido llevar a los hijos al trabajo, sigue siendo un tema controversial.
Ortiz, (2023) estudiante de secundaria, en su artículo de 2023 << El trabajo de las mujeres en la ciencia y la tecnología>> hace énfasis en la importancia de considerar variables como el contexto empresarial, social y cultural, así mismo, considera que se necesitan muestras exactas para analizar y mantener una postura ajena a perspectivas personales. La jóven autora nota las ideas a las que las mujeres son sometidas desde temprana edad, escuchamos comentarios como “¡tu trabajo es el que hacer de la casa!”, “¡para cuándo los hijos?!”, “¡el hombre es el que manda!”, “¡sólo los hombres tienen derecho a estudiar y las mujeres les toca la cocina!”>>. Aún hay mucho por hacer, la brecha de género debe continuar abordándose desde sus diversas aristas, personalmente, considero que los abordajes desde el área de la biológia, la cultura y el contexto personal enfrentarán las mayores dificultades para encontrar un equilibrio.
Referencias/
Escorsa i Castells, P., & Valls Pasola, J. (2021). Tecnología e innovación en la empresa.
Leonor, M. O. (2023). El trabajo de las mujeres en la ciencia y la tecnología a lo largo de la historia. FORO DE ESTUDIOS SOBRE GUERRERO, 5-6.
Mariana Rial, K. A. (2023). La participación de mujeres en ciencia y tecnología-El caso del INTA y CNEA desde una revisión bibliográfica.
Real Academia Española. (2023). Diccionario de la Lengua Española, Edición del tricentenario. https://dle.rae.es/tecnolog%C3%ADa
Real Academia Española (2023). Diccionario de la Lengua Española, Edición del tricentenario. https://dle.rae.es/innovaci%C3%B3n
Statista. (2024). Población económicamente activa por género en México T3 de 2023 | Statista. Statista Research Department. https://es.statista.com/estadisticas/1296242/mexico-poblacion-economicamente-activa-por-genero/
Veiga, L. (2001). Innovación y competitividad. Revista de antiguos alumnos del IEEM, 4(1), 3.
