Empresas familiares: ¿conoces las reglas del juego?

Las empresas familiares, con el firme propósito de continuidad en el tiempo y de seguir con su crecimiento, tienen que tomar la decisión de plantearse, en algún momento de su vida, cómo serán en el futuro las relaciones entre los miembros de la familia y de hacer una estructuración lo más formal posible de estas relaciones. Con ello, se busca obtener ciertas garantías en cuanto a buenas relaciones, unidad, armonía, continuidad en la propiedad, así como una buena dirección de la empresa. En ocasiones esta relación se plantea por escrito, en forma de lo que en la literatura se conoce como «constitución de familia o protocolo familiar». El protocolo surge de la necesidad de que la familia no separe la planeación estratégica de la empresa de la planeación estratégica familiar. Aunque los planes son diferentes, uno está influenciado por el otro y no deben considerarse como independientes, al contrario, deben verse como complementarios, proveyéndose de fuerza mutuamente. Para ello, la empresa requiere que los miembros de la familia determinen el grado de compromiso con ésta.

Etiquetas: Crecimiento, Estructuración de relaciones, Unidad, Armonía, Dirección, Protocolo familiar, Complementarios, Compromiso, Propiedad, Empresa, Familia, Interacción empresa-familia, Reactiva, Preventiva, Empresas familiares

Autor: Dr. Juan Manuel San Martín Reyna

Profesor de tiempo completo y Director general de
Vinculación y Desarrollo Institucional de la UDLAP

 

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